Tergiversando la idea de Ernesto Sábato en su novela El túnel de que las personas usan a los limosneros para sentirse generosos (pues nuestro dinero nunca logrará sacarlos de su miseria), en mi opinión, ésa es precisamente la función que los mendigos se adjudican. Los limosneros se creen con el deber de darnos la oportunidad de ser bondadosos, compasivos, generosos, misericordiosos. Es gracias a ellos que nosotros podemos describirnos con esos adjetivos en nuestra vida cotidiana, pues sin ellos (los mendigos) tendríamos bastantes reducidas las ocasiones para lograrlo. Por eso nos premian o castigan con su "Dios lo bendiga", por eso nos maltratan cuando no les damos dinero, para dejarnos en claro que somos malas personas por no ser generosos. Nos reclaman porque no cooperamos con su misión especial como limosneros: ganarnos el cielo. Y qué forma más fácil de ganarnos el cielo que deshaciéndonos de un poco de morralla. It's a win-win situation, nadie llevará las de perder... hasta que descubramos que nos faltó una moneda para hacer un pago completo en una compra. Sólo cuando los que creen en esas supersticiones lleguen al cielo, sabrán cuánto le deben a los limosneros. Esa posibilidad remota es su única trascendencia.
¡11111011010!
Hace 2 días

3 comentarios:
El otro dia uno salio como mi sobrino: Le limpio el carro? No, gracias. Me regala una moneda? No, lo siento. MMMM... Me da esa botella de agua? Ok. No contento hasta salirse de la tienda con algo.
cuand sera su primer blog de casada ?? jajajaja felicidades
Este ultimo comment me parecio de algun alumnillo stalker... que creepy!
Pero, tene razon, che!!! Cual, cual sera el primer post de casadaaaaa?
Ah! me encanto la fiesta! estuvo genial acompanarlos. Me senti super feliz por ustedes!
Besitos miles
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