Debo admitir que he estado como la monita del cómic durante todos estos días desde que salió el video de López Dóriga en YouTube entrevistando a Anthony Hopkins. No puedo parar de reír cada vez que recuerdo el incidente. Sin embargo, debo también decirlo, creo que esta actual cura por internet está dejando en evidencia prejuicios lingüísticos que tenemos algunos mexicanos.
Una de las críticas que he leído en Twitter es la de "ni que todo México fuera angloparlante para agarrar tanta cura a expensas de López Dóriga". Y es cierto: no todo mexicano sabe inglés y probablemente quienes lo dominamos somos una minoría, pero también es cierto que actualmente la acreditación del inglés como segunda lengua es un requisito importante para titularse en una gran mayoría de licenciaturas en el país. O sea que en teoría (sólo en teoría) todos los licenciados (al menos a partir de cierta edad, pues estoy segura de que esto no era así cuando López Dóriga estudió su licenciatura) mexicanos (y aguas, porque López Dóriga estudió la licenciatura de Derecho en México pero no es mexicano, sino español) debemos saber inglés. Otro tipo de tweet que he leído es "qué vergüenza que un periodista de la altura de López Dóriga no sepa inglés, por eso México está como está" y algunos similares a este. Es aquí donde se presenta el grande prejuicio lingüístico que tenemos muchos: la preferencia del inglés como lengua de prestigio. "Es una vergüenza" que López Dóriga no sepa inglés, ¿pero habría sido la misma vergüenza si el oso que hizo con Anthony Hopkins lo hubiera hecho con alguna celebridad de habla francesa, alemana o japonesa, por ejemplo? Probablemente no.
Quizá algunos han estado confundiendo el dominio del idioma inglés con preparación profesional o académica. El hecho de que López Dóriga no sepa inglés no le quita la amplísima experiencia que él tiene en periodismo. No cualquiera fue a cubrir la guerra de Vietnam, el golpe de estado de Chile en 1973 y la muerte de Francisco Franco (gracias Wikipedia por estos últimos datos :P). Y vaya, su trabajo no es entrevistar a personas en inglés, sino informar a un público hispanoparlante y esto lo hace muy decentemente (a pesar de lo que muchos opinen, por supuesto). [El trabajo de traducir lo tenía alguien más, aunque quien falló en este caso particular fue el técnico de sonido.] Y, no lo sé, quizá López Dóriga sí domina otro idioma aparte del español, pero que desgraciadamente no resultó ser el inglés (ahora sí que esto quién sabe, pero existe la probabilidad). A lo que voy es que el inglés no tiene prestigio por sí sólo, nosotros inconscientemente se lo hemos estado dando y esto es especialmente evidente ahora con esta cura de #juayderito. Inaceptable que no haya podido pronunciar correctamente "Why The Rite?", pero quizá sí habría sido comprensible si no hubiera podido pronunciar "Je m'appelle Joaquín", por ejemplo.
Y bueno, considero lamentable que a veces no podamos superar este tipo de prejuicios lingüísticos (entre muchísimos otros que existen y que yo como lingüista debo tolerar para no perder la cabeza haciendo mi trabajo con otra gente), pero independientemente de esto, seguiré gozando de la mucha risa que me sigue dando el video y las miles de ocurrencias twitteras que han estado surgiendo gracias a la cura de #juayderito. Digo, podrá ser lamentable "parte" de la cura, ¡pero eso no le quita lo chistoso!

4 comentarios:
Lo que si ha logrado es mostrar el tipo de persona que es con su porte ante lo sucedido. Muchos otros ya habrían abierto la boca y dicho algo de lo que luego se arrepienten. Más que aprender inglés, JLD nos deja una lección valiosa con su comportamiento que con su pronunciación.
Y hasta tiene sentido del humor al respecto. Aparte de prometer agregar el incidente a las mangas del chaleco, ya hasta lo vi twitteando en broma versiones de #juayderito en francés.
Efectivamente, un prejuicio lingüístico. Yo no me había dado cuenta.
Son cosas que están tan asimiladas en la sociedad que a veces es muy difícil verlo.
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